Cómo trabajar en equipo y no morir en el intento

Mañana iniciamos semestre de nuevo, una de las ventajas de mi trabajo es que cada cuatro meses (sí, mi semestre es de cuatro meses, no pregunten) todo cambia, todo empieza de nuevo y nuevas oportunidades surgen. Con esto en mente recordé un post que perdí en el traslado de mi blog, y que, desafortunadamente para algunos,  no tiene que ver con cómo conquistar al guapo del salón, cómo copiar en los exámenes o cómo hacer nuevos amigos, porque la verdad nunca tuve una experiencia de éstas, era bien nerda, el guapo nunca me peló y los amigos llegaron solos, porque como dice el dicho, DIOR los hace y ellos se juntan. Así que en vez de eso les daré una lección, que empieza en la escuela y te acompañará por toda la vida: trabajar en equipo.

No quiero parecer la maestra de administración y platicarles aburridamente sobre el trabajo en equipo, porque yo no soy cualquier teacher, soy una cool teacher, así que te prometo que trataré de ser lo más perra corporativa y explicarte de la manera más monetaria posible para que entiendas.

Sinceramente, yo ODIABA con toda mi alma trabajar en equipo. Es lo peor que me podía pasar, siempre he sido muy celosa de mi tiempo, aunque en mi tiempo me rasque la panza y esté tirada viendo la tele, pero es mi tiempo. Prefiero mil veces estar tirada enfundada en una camiseta de los que te dan en las campañas políticas, a estar en la casa de alguien, chismorreando y sin terminar un trabajo. Lo acepto soy bien nerda.

En la secundaria fue así, en la prepa fue así, pero incluía mejores amigos, mejores chismes y alcohol,  así que no era tan peor; en la universidad fue el colmo y en el trabajo ya van mejorando las cosas. Para ahorrarte la fatiga empezaremos desde el momento donde tus compañeros de equipo ya no son tan amigos y el alcohol lo tienes en tu casa: la universidad.

El trabajo en equipo es lo máximo, siempre y cuando todos estén en  la misma sintonía y en búsqueda de un objetivo en común, cuando todos entienden que son parte de una maquinita y que cada pieza tiene una función para poder lograr un resultado, eso o también si eres el flojo que no hace nada y de todos modos se lleva los aplausos, pero ese no es el punto. Para trabajar en equipo en la universidad tienes que aprender a ser varias cosas: gandaya, político, mosca muerta y Miranda Priestly, es decir, perra.

Gandaya. Muchas veces los equipos son asignados por los maestros, pero muchas veces nos toca elegir a nuestro equipo. Quizás las primeras veces cometas errores y te juntes con los más flojos y conchudos, pero no volverás a tropezar más de dos veces con la misma piedra. Aquí aunque se escuche feo tienes que ser bien colmilludo, dependiendo del proyecto tienes que elegir a quien pueda aportar algo. Si tu sabes que es un trabajo de números y apestas, debes encontrar a alguien que sepa de números. Si es un trabajo donde se va a gastar mucho, entonces elige al fresón que no sabe nada, ni hará nada, pero que está dispuesto a pagar más. Sé que la calentura te gana y es el momento perfecto para conocer al guapo del salón, no te recomiendo que lo hagas, regularmente creen que por su belleza tienen derecho a ser estúpidos o a no trabajar y cuando te envían un documento sin quitarle el formato de Wikipedia, te aseguro que ni el mejor faje será suficiente, disculpen mi francés.

Político. Una cosa es elegir por sus habilidades y la otra es hacerle el fuchi a la gente porque tiene los dientes feos o porque es morenito, o porque alguien simplemente es raro. Nunca sabes a dónde te llevará el futuro, así que siempre debes ser político, llevártela en paz con todos y si es necesario fingir una sonrisa para que te digan donde encontraron cierta información. No es hipocresía, es simplemente ser cordial. Nunca sabrás si aquel guapo, estúpido y flojo, saliendo de la universidad, tendrá un puesto en el gobierno y te hará descuentos con los prediales, así que recházalo, pero de manera educada, si de plano se mete como el agua a tu equipo, mantén en mente que si Peña Nieto pudo ser presidente, él también.

Mosca muerta. Ya tienes tu equipo y pensaste que todos los que habías seleccionado eran buenísimos. Te equivocaste. Para tus pulgas uno de tus elegidos no trabaja o no te gusta lo que aporta, si no te gusta lo que aporta sólo sonríe y no tomes sus ideas, si no trabaja es el momento de hablar con la verdad y ¡a meter zizaña! Si algo aprendí  de mi ex alumna, la bully, es que nunca hagas las cosas por ti mismo, siempre convence a los demás para que ellos las hagan por ti. Sé que soy muy mala en estos momentos, pero sí a esta niña de 10 años le funcionó toda la primaria, ¿por qué a ti no? Empieza con frases como “nunca trabaja”, “super irreponsable”, “a veces me dan ganas de no anotarlo en el equipo” y listo. Planta la idea, hasta que la líder o la más perra se alebreste y le diga sus verdades. Obvio que el tipo o la tipa se va a quejar de que la morra es una perra y tú le vas a decir, sí verdad, pero pues échale ganas y te retiras. No quedas mal, te deshaces del problema y si en un futuro tiene puesto en el gobierno, sí te hará descuento en los prediales. ¡Vamos equipo!

Perra. . Es la ley de la vida que si no comes, te comen.  Si algo me han enseñado todas las temporadas de Project Runway es que es más probable que salga el que siguió instrucciones al que se le ocurrió la idea, porque al menos uno tuvo iniciativa y visión, mala, pero la tuvo. Así que es mejor defender tus puntos de vista, no te estoy diciendo que tienes que ser terco y no aceptar que los demás tienen la razón, obvio siempre se puede aprender de los demás, pero trata de aportar algo en el proyecto, que si sacas cinco, sea tu cinco y después no te arrepientas de no haber hablado antes.

Y por último, usen la tecnología a su beneficio, grupos, skype, hangouts, Facebook, correos, tienen muchas opciones para comunicarse efectivamente con los miembros de su equipo, pero sobre todo, establezcan un plan de trabajo, con horarios definidos, con el fin de no malgastar el tiempo que dedican a sus asignaciones. Para todo hay tiempo, pero es necesario organizarlo bien, sean celosos del suyo y cuídenlo como oro.

Siento haberles hablado tan fría y perra corporativa, pero en verdad que cuando trabajes con un equipo con tus mismas aspiraciones, verás que la vida es una belleza.

Recuerden, #esqueyolosamo

 

 

 

 

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Gracias a Héctor León por la fotito maravillosa con unas maravillosas personas. Síganlas en sus redes y blogs, Xaydy del blog xaydygambino.com y Ana Lucía del blog, Oh Lulú. 

1 comentario

  1. Jajaja me encantaron las descripciones que usaste pero es que es totalmente real!
    Trabajar en equipo a veces es muy tedioso, a mí me pasaba eso que te juntas, empiezan a cotorrear y aunque tú quieras poner un alto, ¡no se dejan! Y terminas más desvelada de lo que planeabas porque se pusieron a trabajar hasta el final ¬¬ ¡lo odio!
    Pero, así es la vida y los tips que das son muy buenos. Hay que estar truchas jajaj.
    ¡Saludos Argel!

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