Si tú eres feliz, yo soy feliz.

Tengo la fortuna de tener una mami que siempre me ha dejado en claro que mi felicidad la decido yo, y que si yo soy feliz con mis decisiones, por consiguiente ella también lo será. Desde elegir a mi pareja, calzones, color de cabello, nueva serie en Netflix, la música de mi boda, etc, etc. cada decisión que tomé, mi mamá la aceptó, tal vez no estuvo de acuerdo, pero la aceptó, porque si a mi me hacía feliz, lo demás no importaba. ¿A qué voy con eso? Por qué si tu mamá, la mujer que te cargo y sufrió mientras te paría, la mujer que aguantó las desveladas cuando salías a las quinceañeras, la mujer que fue por tus cincos a la prepa es feliz con lo que haces, te importa más lo que piensen los demás.

A pesar de que soy una persona que le gusta compartir lo que hace, y muy Kardashian les dije ayer a mis alumnos, my life is public, la verdad es que soy muy cuidadosa con lo mío. Podrán ver todas mis fotos en Instagram y lo traumada que me quedé con New York, pero hasta que tuve los boletos, el hospedaje, tres confirmaciones y faltaban menos de 10 días para irme, con todo el temor de mi corazón conté a dónde iba. Mis sueños, mis proyectos, mis viajes, mis ahorros, mis adquisiciones, mi pareja, mi familia,  normalmente no salen a la luz y no es porque me avergüence de mi esposo o mis sobrinitos sean feos, es porque la mala leche existe.

No soy una persona muy crédula, no crean que sigo los horóscopos ni el verbo de los patanes o los pretextos de mis alumnos, simplemente sonrío y sé que es mentira. Pero eso de la energía y las vibras a tu alrededor, por alguna razón me han hecho aceptar que sí influyen en tu vida, y que la mala leche existe.

Para mi, porque ya saben que lo que no encuentro en Google lo invento, una persona mala leche es alguien que es envidioso, que te sientes rarito estando con él o ella cerca, que no te apoya en nada de lo que haces, critica,  habla de ti, cuenta chismes,  le gusta armar pleito, le molesta el éxito de los demás y aprovecha cualquier oportunidad para tirarte under the bus, o sea, para hacerte quedar mal con otros o robarte protagonismo y de esos mis rubiecitos, pululan (abundan, hay un chorro, hasta el click en Google les ahorro, ¿qué mas quieren?).

Por eso, muchos han optado por no decir ni pío hasta que las cosas estén a punto de suceder o ya sucedieron, de ahí salió el famoso #telosico, quieres comprar un carro, #telosico; quieres irte de vacaciones, #telosico; quieres terminar la tesis, #telosico… pero , ¿qué culpa tengo yo de que la gente sea mala leche?

JAJAJA sorry, así me vi. Lo siento. Creo que el remedio a la mala leche es como el remedio a cualquier otro mal supersticioso, no creer. Bueno no, no, pero sí. El remedio para evitar la mala leche es no serlo. Empezar por nosotros, desde lo poquito a lo mucho, desde brindarle una sonrisa a alguien, decir buenos días aunque no te lo digan de vuelta, darle me encanta en vez de un simple like, así sea la que te bajó el novio en la prepa, dejar un comentario que le alegrará el día a alguien, ver el video de tu amigo que sueña ser el próximo Juanpa Zurita, dejar el pasado en el pasado,  ir al restaurante del primo de tu vecino, consumir local, alegrarnos por lo demás, por lo que hacen y por sus logros. Perdonar y seguir adelante. Depurar  nuestra vida y rodearnos de personas que estén en la misma frecuencia de vibración que nosotros, personas que busquen eso, apoyar, engrandecer y sacar lo mejor de los demás. Inspirar y sobre todo que te valga.

Sí, tal vez no te esperabas la última frase, pero cuando no te importa la opinión que tienen los demás sobre lo que haces y te vale lo que digan o dejen de decir, el miedo por hacer lo que quieres desaparece, al igual que aquellos que no deben estar a tu lado. Te animas y arriesgas a llevar a cabo tus proyectos, porque seamos sinceros, ¿qué puedes perder? Un fracaso, un amigo, dinero, todo regresa y mejorado, todo se agradece y de todo aprendes.

En conclusión mis rubiecitos, entre más rodeados estemos de personas mala leche, más estamos propensos a ser como ellos, así que lo mejor que podemos hacer es ser fuertes y empezar con nosotros mismos, pasar como si fuera roña la buena vibra,  cumplir nuestros objetivos y ser felices, porque si tú eres feliz, yo también lo soy. 😀

Obvio sería más feliz si me compartes con tus amiguitos, pero si no lo haces, sigue siendo amor desinteresado y te llames como te llames para mi tu eres la Gloria, eres secreto de seguidor, se-cre-to. Ya pues, mi cura de doña jamás la entenderán. Bye, síganme los buenos, #esqueyolosamo. 

 

 

 

 

 

 

1 comentario

  1. Siento que siempre te digo pero en serio, AMO como escribes <3 !!!
    Me encantó la entrada, muy sabias palabras y justo por un momento que pasaba ayer !
    Te mando un abrazote y a ponernos de acuerdo para nuestro cafecito de Halloween!

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