No te enamores de México, ámalo

Hay una frase que me gusta mucho “Lo bueno casi no cuenta, pero cuenta mucho”, muy de acuerdo como en encuesta nacional, contar las pequeñas victorias personales es la forma bonita de decir, no has llegado a la meta, pero ahí la llevas, pasito a pasito, suave suavecito. Pero también debemos entender que las pequeñas victorias cada día se hacen más grandes, como los retos, entre más pasa el tiempo te enfrentas con nuevos retos más difíciles que los anteriores, y que con la experiencia y después de meter la pata un par de veces, se convierten en grandes triunfos. Poco a poco los triunfos se van haciendo más grandes hasta llegar a un momento en que ni el mayor de tus haters puede encontrar tus puntitos en el arroz. ¿A qué voy con eso? No se puede vivir toda tu vida de los pequeños triunfos, entonces ¿por qué México lo sigue haciendo?

México es como esa mujer guapísima, cuerpower, inteligente, trabajadora que anda con un Mr. Nobody, que más que elevarla, la hunde a su nivel. México tiene todo para ser una potencia mundial, es la envidia de cualquier país en recursos naturales, y a pesar de todo, no deja de estar hundido.

Sí, está en cada uno de nosotros salir adelante y hacer de México el lugar en el que queremos vivir, pero no todos tienen el camino tan fácil para lograrlo y es una situación que en la mayoría de los casos es difícil sobreponer. El que quiere puede, es una frase muy cierta, pero cuando tienes una familia disfuncional, con problemas económicos, que no cubren ni tus necesidades básicas,  que carece de visión porque no conoce otra realidad más que la que vive, qué esperanza tiene ese ser de cambiar su realidad y aportar algo a la sociedad en la que vive.

La educación podría ser el medio para lograr cambiar la realidad de muchos y no me refiero a la educación en la familia,  me refiero a la educación que se ve en las escuelas, la educación que va más allá de sus escuelas privadas, como les digo, hay más mundo que una cierta zona de su ciudad o los lugares turísticos y ahí en esa escuela pública con 41 jóvenes, que carece de mesabancos y aires acondicionados puede encontrarse el futuro de México.

Aquel maestro que pudiera ser el modelo a seguir de un joven para seguir adelante y cambiar la realidad en la que vive, está luchando sus propias batallas o definitivamente es una persona que el sistema permitió estar ahí, pero carece de pasión por lo que hace y se mueve por conformismo monetario. Y mientras el único bien está distraído, el mal está al alcance de todos.

Decir Viva México, ponerte el sombrero, jactarte de las cosas buenas que has logrado en tu vida, aunque sean poquitas, no te hace mejor que el señor que recoge los botes por las noches, te hace privilegiado. Tienes un privilegio, una ventaja, un don, pero qué estás haciendo con eso, es lo que cuenta. Me molesta mucho ver la indiferencia en la que vivimos, en la que se nos hace fácil criticar por robo al ignorante , pero dejamos que nuestros mandatarios, personas con maestrías, doctorados, valores y provenientes de familias excepcionales sean tan egoístas como para desfalcar un país, un estado, una ciudad.

Es responsabilidad de cada uno ver más allá de nuestro alrededor y beneficio, pensar más allá de egoísmos, mostrar empatía por aquellos que no viven al igual que nosotros y compromiso para ser algo más que un crítico, no se trata de solucionar vidas, pero sí de ser siempre modelos a seguir y no hacer lo que tú, como ser pensante, sabes que puede dañar al vecino. VIVA MÉXICO, sí, pero seamos realistas, no se enamoren del país, ÁMENLO, porque enamorarse es solo ver las cosas que nos convienen y amarlo es conocer que vivimos en un país con defectos, del que somos partícipes y que nos corresponde día a día eliminar.

 

 

2 comentarios

  1. Que entrada tan verdadera, necesitamos una visión de comunidad que aunque este casi por naturaleza, el tener o ser nos gana al decidir, nos hace falta trabajar, compartir y animar a ver las posibilidades. Saludos

    1. Super concuerdo contigo, me encantó el “tener o ser nos gana al decidir”. Así somos, sobreponemos nuestras necesidades, siempre vemos sólo por nosotros y ya es hora que empecemos a ser conscientes de que lo que decidimos le afecta o beneficia a todos. Mil gracias por leerme Janeth y más por tu tiempo y dejarme un comentario.Mucho éxito

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