Tómalo o call me crazy

Trato, en serio que trato de evitar hablar sobre religión y política. La verdad creo que estos temas encienden a la gente como cebollitas (los fuegos artificiales con mecha cortita) y de pronto ya tienes a mil y un fanáticos echándote hasta de lo que te vas a morir.

¡TOLERANCE!, people.  Creo que a veces a la gente se nos olvida ese gran valor, y ¿como no hacerlo? si cada día hay más redes sociales en las que todos comparten hasta si se echaron un pum.

Hasta el momento no he recibido ningún comentario chafa, por lo que agradezco a todos aquellos tolerantes que ven tonterías en mi blog, facebook u otro medio y lo único que hacen es ignorarlo, para mi eso es tolerancia. ¡Gracias!

Antes de que me salga del tema, porque ya parezco capítulo de Los Simpson les quiero hablar de la enseñanza que hace unos días me dieron sobre la Semana Santa y que en verdad se me hizo muy padre.

Como les había dicho no soy la más religiosa del mundo, pero por azares del destino hace unos meses conseguí trabajo en una escuela católica y a quién le dan pan que llore. Aunque la mayoría piensa que tengo que tener mi cara de mustia y decir por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa, todo es más light y más bien están enfocados en rescatar los valores de la humanidad, a lo que no le pongo nada en contra, la neta si estamos medio jodidos.

En fin, antes de salir de vacaciones tuvimos que hacer un recorrido tipo vía crucis y yo me quede, ¡qué fuerte! Yo ya me hacía robándome el show con mis gritos de llorona, pero me llevé una sorpresa cuando nos dijeron que ese no era el sentido de la pasión de Cristo.

El punto de todo eso era el amor, que tanto fue una persona capaz de hacer por el amor que sentía por una especie. Seems legit! En mi traducción yo entendí que todos debemos de demostrar amor por los demás, sin importar que nos correspondan o no, porque simplemente el amor es bonito por el sólo echo de sentirlo. ¿No es eso lo más cursi y rosa del mundo?

Para mi está padrísimo, o sea, no tiene sentido que hagamos todos esos recorridos con un Cristo de mentiras todo golpeado o no comamos carne ese día, si la verdadera enseñanza de amar no la aplicamos nunca.

No hay necesidad de burlarnos de la religión ni tampoco fanatisarnos por el rollo de la pasión, lo único es traducir la enseñanza, que en este caso es el amor y aplicarla día a día.

Espero no venga una muchedumbre enardecida a querer quemarme por bruja pacifista, la mayoría de las veces soy más perra, lo juro.

Xoxo,

A

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